4 pasos para escribir una novela de éxito

exito

Escribir una novela supone un gran desafío y desde luego alcanzar el éxito es complicado, pero es el reto que todo escritor se propone cuando se enfrenta a la página en blanco.

No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan.

Jean Paul Sartre

1. ¿Qué queremos contar?

Debemos tener claro qué es lo que le queremos contar al mundo, ¿cuál es nuestra historia?

Teniendo eso claro, durante el proceso podremos ir dándole forma. Lo primero que tendremos que hacer es redactar un resumen de la historia. Lo ideal será hacerlo en dos pasos, esto nos ayudará a fijar la historia y darle coherencia:

contar

Resumen corto

Podemos empezar por una especie de sinopsis que no ocupe más de dos folios en los que expondremos la idea general de la historia.

Resumen largo

A partir de este pequeño resumen podemos elaborar otro, esta vez más detallado (de unos diez folios) en el que hagamos una separación por capítulos.

Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.

Ernesto Sábato

2. ¿Qué género novelístico escoger?

Para escoger género novelístico deberemos tener en cuenta varias cosas, ya que cada género cuenta con una serie de peculiaridades que lo diferencian de los demás y cumplen una serie de patrones que tendremos que seguir. Deberemos plantearnos desde un primer momento:

¿Hacía que público va dirigida nuestra novela?

Fijar el sector de mercado que queremos cubrir será primordial para escoger el género. Tenemos que sopesar qué público va a comprar nuestro libro

¿Qué temática hemos escogido en el punto anterior?

Ya que unos géneros resultarán más adecuados para unos temas que otros.

¿Qué se te da mejor?

Dentro de todas las opciones de género que nos vamos a encontrar tenemos que tener en cuenta qué género nos motiva más escribir. Cuáles son nuestras propias preferencias. Nos ayudará a tomar una decisión ver cuál es el que más hemos leído, normalmente nos encontraremos más cómodos en ese.

3. ¿Qué mueve a nuestro protagonista?

Nuestro protagonista debe contar con un objetivo que quede claro para el lector desde un principio. Hacen falta metas para interesar al lector. Esta motivación debe aparecer desde un primer momento y nuestro protagonista debe implicarse y sentirse impulsado.

El hombre necesita dificultades porque son necesarias para disfrutar del éxito.

A.P.J. Abdul Kalam

Aquí os dejamos una serie de ejemplos que pueden motivar a nuestro personaje principal:

Supervivencia

Una situación extrema como el temor a la muerte o a algo peor puede ser un gran impulsor.

Lealtad

El sentimiento de lealtad puede ser el acicate que motive a nuestro personaje a desarrollar toda serie de actos.

Sentimiento de culpa

Actos por los cuales en protagonista se puede sentir responsable. Redimirse, tapar su error, luchar con la culpa o la motivación de cambio pueden servir como hilo conductor de una trama.

Deseo

El poder del deseo hacia una persona u objeto al que se aspira alcanzar también puede suponer un buen punto de partida que desarrollar.

tiempo para la acción

4. Acción constante

La novela debe desarrollarse de manera natural, sin que parezca forzada y ha de seguir un hilo de movimiento continuo. No podemos dejar que haya tiempos muertos. Debemos dotar a cada capítulo de acción. Cada capítulo debe funcionar como una entidad separada dentro de un mismo flujo. Dentro de cada uno debe suceder algún acontecimiento o cambio que lo dote de entidad. El relato ha de avanzar y ha de hacerlo con una sensación de acción constante (acción relevante), no caigamos en repetir lo evidente.

 

 

Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude.

Orson Welles

Consulta otros de nuestros consejos para escritores.

 

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