6 reglas de oro que debe cumplir un libro para enganchar al lector

6 reglas de oro que debe cumplir un libro para enganchar al lector
lector

Si eres escritor o estás pensando en empezar a escribir, seguro que tienes una historia que contar. Pero, ¿serás capaz de conseguir el éxito con ella? ¿Conoces las mejores técnicas narrativas? ¿Sabrás enganchar al lector a tu historia?

Tranquilo, son preguntas que todo escritor se hace. Para aportar en este propósito aquí os dejo Leer más 6 reglas de oro que debe cumplir un libro para enganchar al lector

Cómo preparar un manuscrito para enviarlo a una editorial

Cómo preparar un manuscrito para enviarlo a una editorial
Enviar manuscrito

 

 

¿Ya has conseguido terminar tu novela, has pasado por el proceso de hacer las correcciones y retoques necesarios y quieres saber como presentarla a las editoriales?

Como consejo (antes de proceder al envío) deberíamos dejar reposar la obra en vista de encontrar algún fallo que no hallamos visto inicialmente y dejar que Leer más Cómo preparar un manuscrito para enviarlo a una editorial

¿Por qué el éxito de algunas trilogías?

El caso de 50 sombras de Grey

Ante la expectante llegada del cierre de la saga cinematográfica que culminará la historia entre Anastasia y Christian Grey, nos vemos en la obligación de abordar el tema del éxito de determinadas trilogías y sagas novelísticas. A pesar de su más que mejorable estilo literario, han llegado a ser un éxito a nivel mundial.

50 sombras de grey

El mundo editorial se encuentra, de alguna manera, repleto de sagas y trilogías literarias como las conocidísimas Harry Potter, Crepúsculo, Juego de Tronos o Los juegos del hambre, que baten records de ventas por todo el planeta.

Recién presentado el tráiler de 50 sombras liberadas, millones de lectores y Leer más ¿Por qué el éxito de algunas trilogías?

De oficio, escritoras.

escritoras

Las escritoras nos han dado algunas de las mejores novelas, relatos, poemas o ensayos que se han escrito. Pero esta clase de reconocimiento no se hace fácilmente a las mujeres. Durante siglos las escritoras han tenido que pelear no sólo porque sus trabajos sean valorados o publicados, si no por el acto primero de escribir y el acceso a la educación. Muchas tuvieron que usar nombres de hombres y seudónimos, firmar simplemente con las iniciales o permanecer totalmente en el anonimato. Pero gracias al trabajo y la lucha de todas ellas se ha ido abriendo una brecha en el camino para aquellas mujeres que quieran dedicarse a esta profesión.

De entre algunas de las liberales que rompieron moldes y cambiaron la historia de la literatura con su técnica y maestría podemos mencionar a las británicas Emily Dickinson en el siglo XIX o Virginia Woolf en el XX. Por inspirar a otras mujeres a hacer lo mismo citaremos a las también británicas Agatha Christie y JK Rowling, quienes además acercaron la lectura al gran público y cuyas obras han sido unas de las más traducidas de la historia.

En la historia de America nos encontramos con  Harper Lee o Alice Walker cuyas obras se han ganado un puesto de honor los clásicos, pero que en su día supusieron toda una declaración de rebeldía y critica. En el caso de la  latinas no podemos dejar de mencionar a Gabriela Mistral, Laura Esquivel o Isabel Allende.

Y en casa no podemos olvidarnos (como lo ha hecho la historia) de “la otra” Generación del 27, la de las SinSombrero que no eran solo literatas si no que participaron en las vanguardias artísticas y en la política. Las escritoras del Realismo Social de los 40 y 50 como Carmen Laforet y Ana María Matute si que sería más reconocidas, igual que las escritoras más contemporáneas como Rosa Montero, Carmen Posadas, Almudena Grandes, Maruja Torres o Lucía Etxebarría.

Aún así en los premios más importantes de la literatura como son el Nobel o el Pulitzer el porcentaje de premiadas es notoriamente bajo. En el caso del primero solo un total de 14 sobre 100 y de las cuales 13 han sido en los últimos años. Lo mismo sucede con los premios nacionales como el Premio Planeta o el Nadal, donde el despuntes de ganadoras se empezó a producir hace relativamente poco.

Queda un largo trayecto para que el talento se reconozca antes que el genero, pero una de las maravillas de la escritura es su perdurabilidad a través del tiempo. Por eso a través de sus obras podemos volver a escuchar las voces que tiempo atrás no se supieron reconocer.

¿El mejor homenaje para el Día de la mujer? Leerlas.

Entrevista a Paco Peñarroya autor de Luzando

En esta ocasión entrevistamos a Francisco Beltrá Botella, mas conocido como Paco Peñarroya, su nombre artístico. Originario de Novelda (Alicante) se ha declarado amante de la ficción y el mundo literario desde siempre. Tras haber participado en varios certámenes de relatos y resultar finalista se animo a escribir su primera obra larga, Luzando.
Luxando

  1. Coincidiendo con el inicio de la primavera está previsto el lanzamiento de tu primera novela, “Luzando”. ¿Cuál es su esencia?
    Para mí la esencia es el misterio en que la historia va a envolver al lector desde sus primeras páginas. Quiero que el lector sienta el mismo escalofrío que he sentido recorrer mi cuerpo conforme desarrollaba la trama delante de mi ordenador. No es que nos encontremos ante una novela del más puro terror, pero ¿qué es el terror?… para mí representa el miedo a lo desconocido, el miedo a que puedan manipular mis ideales, mis creencias. Y eso es lo que nos vamos a encontrar en Luzando cuando nos pongamos en la piel de sus personajes.
  2. Se trata de una novela policíaca con buenas dosis de intriga y misterio. Si tuvieras que presentársela a un posible lector, ¿cómo lo harías?
    Esta pregunta es mi verdadero caballo de batalla, debido a que se me hace difícil en animar a su lectura sin caer en el tópico del spoiler, aunque imagino que eso mismo le sucederá a cualquier autor del mundo audiovisual. Pero a riesgo de decir mucho o no decir nada sí te diré que en Luzando vamos a encontrar todos los elementos necesarios de cualquier historia de misterio e intriga, aderezados además de un componente místico no sé si llamarlo sobrenatural, pero es que a veces lo sobrenatural lo tenemos tan delante de nuestras narices que llegamos a tratarlo con la máxima naturalidad. En definitiva nos vamos a encontrar ante una posible realidad que pudiera estar sucediéndose ahora mismo justo a nuestro lado y nosotros sin percibirlo, y eso mismo, las consecuencias que pueden traer esos hechos es lo que nos debe de causar pavor. Nos encontramos en un mundo en el que la manipulación es una de sus armas más poderosas, y desgraciadamente no hay lugar en el que podamos encontrarnos a salvo de ella.Ves, quizá he dicho mucho y posiblemente no haya dicho nada, pero para saber si estoy en lo cierto deberás sumergirte y desentrañar el misterio de Luzando.
  3. Su estructura en capítulos cortos la dota de un ritmo trepidante, pero además utilizas una estructura temporal nada habitual en las óperas prima, los saltos temporales. ¿Cómo es trabajar con esta herramienta?
    No eres la primera que me habla de la dificultad que conlleva la utilización de los saltos temporales en una trama, y en cambio a mí me ha resultado relativamente sencillo el ir brincando en el tiempo para buscar la mejor justificación a la historia, y sobre todo a muchos datos y hechos que de no utilizar estas retrospectivas hubiese sido complicado justificarlos, incluso con las primeras opiniones que me llegan sobre este útil a la hora de relatar me dicen que les ha servido de mucha ayuda para entender con facilidad la historia.Y respecto al uso de capítulos cortos creo que hacen más ágil la lectura, y yo soy de la opinión que para el lector todo deben ser facilidades y ventajas, en definitiva es éste el que tiene que sentirse cómodo con la historia, y particularmente a mí me atrapan las historias dónde las situaciones van desarrollándose en capítulos cortos, pues acabado uno… quieres otro, y otro, y así. Con la característica de que raro es el capítulo que no te abre una nueva duda en la trama y quieres continuar para resolverla, pero resulta que te encuentras con una nueva sorpresa. Y de esta forma rodante vas llegando con relativa facilidad al final de la historia.
  4. Ritmo frenético, trepidante, trama elaborada, final sorprendente. ¿Le falta algo a esta novela?
    Que se venda. (Risas) No en serio, verás cada uno escribe sobre lo que le gusta, a mí la historia me enganchaba mientras la escribía, quería levantarme al día siguiente y continuar escribiendo, porque el final de la trama no estaba en mi cabeza, y mientras escribía parecía que fuésemos dos personas, el yo escritor y el yo lector, y los dos han trabajado en perfecta simbiosis para que como dijo la persona experta que hizo la presentación de Luzando: “Estamos ante una historia que se expande en varias tramas, para quedar al final unidas en una misma con la misma precisión y exactitud que un reloj”. Y eso se logró gracias a la colaboración de la percepción escritor/lector.
  5. A muchos les recordará a los libros de Dan Brown que hace más de una década reinventó un género dotándolo de frescura y atractivo. ¿Sientes que tu estilo guarda similitud con el de Brown?
    Si no lo guarda al menos tengo que decir que lo he intentado. Particularmente creo que el estilo de este autor es de los que engancha en muchos factores: la acción trepidante, lo descriptivo de las situaciones, la inusual intriga distinta a la que se estaba acostumbrado y sobre todo lo real que aunque de entrada no lo parezca son sus historias. Son historias que partiendo de un componente supuestamente sobrenatural acaban no siéndolo y termina todo siendo mundanal, que es lo que nos hace ver cercanas sus historias. Con Luzando he buscado ese cierto tipo de similitud a la hora de estructurar la historia, muchos capítulos, cortitos y sobre todo adictivos.
    Entiendo que entre los profanos en literatura se vea a Dan Brown como un bicho raro, al no estar bien considerado desde el punto de vista académico y puritano, pero el hombre vende y cuenta lo que le gusta… que más puede pedir alguien.
  6. En esta historia también hay un ingrediente especial, un humor sutil omnipresente durante toda la lectura. ¿Cómo encaja esta pieza?
    Lo cierto es que respecto al humor que se pueda encontrar en Luzando, dónde lo que queremos plasmar es suspense puro, yo he sido el primer sorprendido en comprobar como mis primeros lectores me lo han resaltado. Yo les decía: “¿Qué humor?, pero si lo que pretendo es acojonaros”. Pero me han hecho ver que tienen razón, que existe ese humor sutil como dices, y me lo han agradecido encima, les ha gustado encontrarse esos retazos que puedan distender en un momento dado la historia.Después de esto realice una lectura en busca de ese humor, que no lo voy a negar, es bastante identificativo con mi forma de ser y pensar, y los que más me conocen pueden atestiguarlo, pero fue curioso cuando durante la primera presentación de Luzando, el presentador destaco la similitud de los retazos graciosos de la historia con algunos utilizados por un autor como Pablo Tusset en su novela “Lo mejor que le puede pasar a un cruasán”, y casualidades de la vida esa novela la leí hace mucho tiempo y recuerdo partirme de risa con muchas de las situaciones que se daban.Así que agradezco en este sentido los cumplidos, y que los lectores hayan agradecido estas pequeñas distensiones en la historia, pero debería de decir: “Si te ha hecho gracia, lo siento” (Risas)
  7. Cuéntanos una anécdota relacionada con el proceso de creación de Luzando.
    Sí mira, te contaré algo que me sucedió mientras estaba escribiendo Luzando. Resulta que el ponerme a escribir salió un poco por la necesidad de intentar sentirme útil tras haberme quedado recientemente en el paro, y en casa la familia veía con buenos ojos la decisión tomada. Pues verás yo conforme avanzaba en la historia pasaba los capítulos a mi hermana y mi mujer, y hasta el momento de mi hermana sí que estaba teniendo la opinión de que lo que estaba escribiendo le gustaba, pero de mi mujer todavía no conocía su parecer al respecto creándome la duda de que si la historia era una basura y que mi mujer no me comentaba nada porque no sabría cómo decírmelo. La cuestión es que una mañana, sobre las ocho serían, estaba durmiendo en el sofá pues me había quedado dormido viendo la televisión tras acabar muy tarde de escribir, cuando oigo como entra mi mujer al salón para despertarme de un grito: “¡Qué haces ahí!” … Yo me incorpore sin saber qué es lo que estaba haciendo mal, y cuál fue grata mi sorpresa cuando lo siguiente que me dijo fue: “¡Venga ponte a escribir! Esa fue la señal para mí definitiva que lo que estaba haciendo era bueno.

Luzando