De oficio, escritoras.

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Las escritoras nos han dado algunas de las mejores novelas, relatos, poemas o ensayos que se han escrito. Pero esta clase de reconocimiento no se hace fácilmente a las mujeres. Durante siglos las escritoras han tenido que pelear no sólo porque sus trabajos sean valorados o publicados, si no por el acto primero de escribir y el acceso a la educación. Muchas tuvieron que usar nombres de hombres y seudónimos, firmar simplemente con las iniciales o permanecer totalmente en el anonimato. Pero gracias al trabajo y la lucha de todas ellas se ha ido abriendo una brecha en el camino para aquellas mujeres que quieran dedicarse a esta profesión.

De entre algunas de las liberales que rompieron moldes y cambiaron la historia de la literatura con su técnica y maestría podemos mencionar a las británicas Emily Dickinson en el siglo XIX o Virginia Woolf en el XX. Por inspirar a otras mujeres a hacer lo mismo citaremos a las también británicas Agatha Christie y JK Rowling, quienes además acercaron la lectura al gran público y cuyas obras han sido unas de las más traducidas de la historia.

En la historia de America nos encontramos con  Harper Lee o Alice Walker cuyas obras se han ganado un puesto de honor los clásicos, pero que en su día supusieron toda una declaración de rebeldía y critica. En el caso de la  latinas no podemos dejar de mencionar a Gabriela Mistral, Laura Esquivel o Isabel Allende.

Y en casa no podemos olvidarnos (como lo ha hecho la historia) de “la otra” Generación del 27, la de las SinSombrero que no eran solo literatas si no que participaron en las vanguardias artísticas y en la política. Las escritoras del Realismo Social de los 40 y 50 como Carmen Laforet y Ana María Matute si que sería más reconocidas, igual que las escritoras más contemporáneas como Rosa Montero, Carmen Posadas, Almudena Grandes, Maruja Torres o Lucía Etxebarría.

Aún así en los premios más importantes de la literatura como son el Nobel o el Pulitzer el porcentaje de premiadas es notoriamente bajo. En el caso del primero solo un total de 14 sobre 100 y de las cuales 13 han sido en los últimos años. Lo mismo sucede con los premios nacionales como el Premio Planeta o el Nadal, donde el despuntes de ganadoras se empezó a producir hace relativamente poco.

Queda un largo trayecto para que el talento se reconozca antes que el genero, pero una de las maravillas de la escritura es su perdurabilidad a través del tiempo. Por eso a través de sus obras podemos volver a escuchar las voces que tiempo atrás no se supieron reconocer.

¿El mejor homenaje para el Día de la mujer? Leerlas.

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