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Entrevista a Luis de los Llanos autor de Mar de Aral

Aunque natural de Toledo, Luis de los Llanos, paso su infancia y juventud en las Islas Baleares, concretamente en Palma de Mallorca. Allí conoce a la que más tarde sería su esposa y juntos fijan su residencia en Ulldecona (Tarragona). Apasionado de las historias y de la Historia,  Luis nos habla de su novela más polémica y crítica, Mar de Aral.

Mar de Aral

  1. ¿Cómo fueron tus primeros pasos como escritor?
    Los inicios de cualquiera que escriba se hallan en incontables y placenteras lecturas que a su vez germinan en ideas literarias. ¿Quién no ha leído Las minas del rey Salomón, por ejemplo, y luego ha imaginado y deseado relatar algo? Para desarrollar cualquier actividad humana se requiere un mínimo de talento o disposición y la lectura continuada aporta la técnica para expresar las ideas que ya están ahí.
  2. Mar de Aral es una novela negra en la que los buenos son los malos, ¿Cómo puede ser eso?
    Tengo la convicción de que el Hombre es malo, un ser malvado dominado por sus anhelos primarios, ahí se percibe que fuimos creados a imagen y semejanza de un ser inicuo. Y como seres malvados que somos necesitamos del sufrimiento ajeno para divertirnos. Nos resulta grato torturar a un buey, o apostar que perro destrozará a su rival o que gallo desangrará a su contrincante.
    Los activistas de Mar de Aral con la escusa de la defensa del medioambiente y escudados tras los derechos de los animales agreden a su semejantes y disfrutan con ello. De ahí que las buenas intenciones sean en realidad perniciosas.
  3. ¿De dónde surge esta historia? ¿Cuál es su esencia?
    La historia la vivimos a diario, el termino “ecoterrorismo” lo acuñó la industria de la carne y la piel para luchar contra los animalistas. Pero acaso no es terrorismo desecar un mar interior, el Aral era el cuarto lago de agua dulce del planeta, para producir algodón en un desierto.
    Acaso no es una forma de terrorismo que un pueblo pequeño destine el 70% de su presupuesto para fiestas a la suelta de vaquillas y toro de fuego. ¿Qué tiene de divertido inmovilizar a un animal, ponerle unos hierros en los cuernos y prenderles fuego? No dudo de su valor plástico, el animal se revuelve furioso e ilumina la noche con las llamas que surgen de su testa. Pero no se nos ocurre que el toro es un animal de pradera y el temor al fuego se halla en sus genes. Que divertido resulta ver sufrir a otro ser vivo.
    Cualquiera que vea a su perro o gato o canario como a una mascota en vez de un compañero de vida, un miembro más de la familia, es susceptible de causarle malos tratos. Esa es la esencia de Mar de Aral.
  4. ¿Cómo fue el proceso de documentación? 
    Arduo y complejo. La documentación es la parte más amena y también la más peligrosa pues sin la adecuada sujeción del timón puedes acabar escribiendo mil historias diferentes a la ya germinada.
    El tema abunda en información y noticias la mayoría sesgadas según quien las cuente. El animalismo, ecologismo, o cualquier etiqueta que califique a los defensores de la vida es usada como una afrenta desde las trincheras de enfrente. Por ejemplo la suelta de visones. Unos activistas asaltan unas granjas y ponen en libertad a miles de visones americanos. Los animales llevaban una vida miserable encerrados en minúsculas jaulas de alambre pero una vez en libertad arrasaron con la fauna autóctona. ¿Quiénes son los terroristas, los que crían en horrenda cautividad a unos animales que suelen cazar en un espacio de decenas de hectáreas y nadar casi todo el día o los que los liberan en un medio ajeno?
  5. ¿Qué es lo que hace diferente a Mar de Aral?
    Mar de Aral es una novela incómoda porque sin querer nos obliga a mirar a nuestro alrededor y no para descubrir al asesino entre las sombras, los malos son nuestros amigos y conocidos bienintencionados, y además es muy entretenida. .
  6. ¿Qué significa para ti leer?
    Leer es abrir la mente a mundos infinitos. Una manida respuesta, verdadera por otra parte. Lo cierto es que leer nos comunica con nuestros semejantes, con sus ideas, sus anhelos, sus deseos y pecados. Leer nos transporta a otros mundos, sí, pero creados por un semejante, nos adentra en su mente y si la lectura te atrapa es una sensación maravillosa.
  7. ¿Y escribir?
    Escribir nunca será tan gratificante como leer. Escribir es sufrir. Repites cada frase buscando mejorar su expresión; rebuscas cada calificativo para adecuarlo al sentido del sustantivo. Repasas lo escrito hace un año y es un horror. La idea es buena pero tan mal expresada… Escribir es sufrir.
  8. ¿Con qué sensación te gustaría que quedara el lector tras cerrar las páginas de Mar de Aral?
    Con la sensación de que esto, el mundo, se va a la mierda porque el hombre es un ser mezquino aunque cargado de buenas intenciones.
    Estaría bien que tras leer Mar de Aral dedicáramos un instante a mirar a nuestro compañero animal: perro, gato o canario, y que sus ojos nos dijeran si procuramos por su bienestar. Los animales no esperan nada de nosotros y siempre están ahí. Y ya si dedicamos un momento a pensar qué hacemos nosotros por nuestro entorno reunámonos y fundemos una secta.

Mar de Aral

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